Estrategias para Dejar de Fumar

Dejar de Fumar / Eliminando Los Desencadenantes

Estrategias para Dejar de Fumar

Los desencadenantes son una forma de respuesta condicionada. Si estás acostumbrado a fumar un cigarrillo durante una pausa para el café, por ejemplo, se empieza a asociar incluso el olor del café con el tabaquismo.

“Respuestas como éstas, de  acondicionamiento se pueden romper”, dice Scott McIntosh, PhD, profesor asociado de medicina comunitaria y preventiva de la Universidad de Rochester en Nueva York .

Su consejo: antes de la fecha fijada para dejar de fumar, ensaye eliminando los desencadenantes cambiando sus rutinas. “Si usted está acostumbrado a fumar en el coche, por ejemplo, practique  conducir distancias cortas sin fumar. Si el café provoca un antojo, practique  su descanso para tomar café sin tener un cigarrillo. “Concéntrese en romper sus  desencadenantes más potentes antes de dejar de fumar “.

Evite situaciones que despiertan un deseo de fumar.

Antes de  su fecha de abandono, revise su lista de desencadenantes y coloque una marca de verificación al lado de los que se pueden evitar razonablemente. Si usted tiene amigos que están acostumbrados a fumar, por ejemplo, decidir de antemano no verlos durante las primeras semanas de dejar de fumar. Si el consumo de café es un fuerte desencadenante para usted, cambie a té. Si asocia fumar con ver la televisión, omita la televisión durante un par de semanas y tomar una caminata por el barrio en su lugar.

Cuanto más a fondo se cambia su rutina habitual, más fácil será la de mantenerse alejado de los desencadenantes. En lugar de desayuno y una primera cosa del cigarrillo de la mañana, tomar un paseo por el barrio. Si por lo general paso fuera a fumar un cigarrillo durante un descanso en el trabajo, hacer algunos ejercicios simples tales como curvas o tramos de rodilla de profundidad en su escritorio en su lugar. Siempre que sea posible, ir a lugares donde no se puede fumar, tales como bibliotecas, museos o teatros.

Planifique como  resistir Disparadores que no se pueden evitar. Algunas situaciones o sentimientos no se pueden evitar. Reconocer de antemano los desencadenantes, le ayudará a enfrentarlos. Disponga de sustitutos del cigarrillo. Lleve consigo algo más que poner en su boca.

Recuerde, cada vez que te resistes a un disparador y no  enciendes un cigarrillo, has disminuido su poder sobre ti. La mayoría de los antojos sólo duran unos pocos minutos. Si lo logras, será un paso más hacia una vida libre de nicotina.

 

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