Hipertensión Arterial

Medición de la presión arterial

La presión arterial se mide habitualmente con un brazalete inflable  unido a un medidor o manómetro y se expresa con dos números,  que indican el   valor en milímetros de mercurio (mmHg), por ejemplo 120/80 mmHg.

El número más alto corresponde a la presión en las arterias “cuando el corazón se contrae”  momento denominado sístole –presión sistólica- y el más bajo es la presión de las arterias “cuando el corazón está relajado”, momento llamado diástole –presión diastólica-.

Por consenso internacional se han establecido como valores  normales la presión sistólica  menor de 139 mmHg y la diastólica menor de 89 mmHg,  para las mediciones hechas en  consultorio médico. Por tanto se diagnosticará presión arterial elevada o “hipertensión arterial” si la presión sistólica es de 140 mmHg o más y/o la diastólica es de 90 mmHg o más, para mediciones realizadas en  consultorio médico o ámbitos hospitalarios

Se requiere de repetidas mediciones en varias ocasiones para identificar a las personas con presión arterial elevada.

La  clasificación más reciente de la hipertensión arterial basada sólo en el valor obenido es como sigue:

CATEGORIA SISTÓLICA (mmHg) DIASTÓLICA (mmHg)
ÓPTIMA < 120 > 80
NORMAL 120 – 129 80 – 84
NORMAL ALTA 130 – 139 85 – 89
HIPERTENSIÓN GRADO 1 140 – 159 90 – 99
HIPERTENSIÓN GRADO 2 160 – 179 100 – 109
HIPERTENSION GRADO 3 >= 180 >= 110
HIPERTENSION SISTOLICA AISLADA >= 140 < 90

Blutdruckmessgerät

Clasificación de los valores de presión medidos en la consulta  para jóvenes, adultos y ancianos. Para los valores que resultan de mediciones fuera del ámbito médico hay otra clasificación. Para niños y adolescentes se utiliza diferentes criterios.

Cada vez es más frecuente el uso de aparatos o dispositivos para medir la presión arterial fuera del consultorio médico, comúnmente  denominado “medición ambulatoria  de la presión arterial” (MAPA). Usualmente los valores de presión arterial medidos en el hogar o en forma ambulatoria son en promedio más bajos, por lo que se han establecido criterios diferentes para el diagnóstico de hipertensión arterial  cuando las mediciones se realizan fuera del consultorio médico o ambiente hospitalario. Ello se atribuye al posible “nerviosismo” que la consulta médica suele generar al paciente.


¿Entonces que és la hipertensión arterial?

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad crónica caracterizada por un incremento continuo de los valores de la presión sanguínea en las arterias. Aunque no hay un umbral estricto que permita definir el límite entre el riesgo y la seguridad, a nivel internacional se ha acordado que, una presión sistólica sostenida por encima de 139 mmHg o una presión diastólica sostenida mayor de 89 mmHg, están asociadas con un aumento medible del riesgo de aterosclerosis y por lo tanto, se considera como una hipertensión clínicamente significativa.

La hipertensión arterial se asocia a tasas de morbilidad y mortalidad considerablemente elevadas, por lo que se considera uno de los problemas más importantes en el ámbito de la salud pública.


¿Existe la pre hipertensión arterial?

Se ha establecido que las personas  que pertenecen a la categoría de presión arterial normal alta tienen un mayor riesgo de tornarse hipertensos en el futuro.


¿Por qué es peligroso el aumento de la presión arterial?

Es una de las mayores causas causas  de muerte prematura en todo el mundo, ya que favorece la aparición de  enfermedades cardiovasculares al generar daño en órganos  tales como  el corazón,    vasos sanguíneos del  cerebro, extremidades,  riñones, retina, etc. .  Sin tratamiento propicia la ocurrencia de infarto del corazón, arritmias fatales e insuficiencia cardiaca, infarto cerebral, aneurismas, insuficiencia renal, deterioro cognitivo (mental), disfunción eréctil, etc. Aproximadamente un 54 % de los accidentes cerebrovasculares y un 47 % de los infartos del miocardio son atribuibles al aumento de la presión arterial.

El riesgo  de sufrir problemas cardiovasculares se duplica  por cada 20 mmHg de incremento de la presión sistólica y 10 mmHg de la diastólica.

La hipertensión arterial es una condición médica crónica, habitualmente  llamada  “el enemigo silente” ya que usualmente no se presentan síntomas de alarma y la mayoría de las personas padecen de la presión arterial elevada sin notar nada. De aquí la importancia de medirse la presión arterial regularmente.


Hipertensión arterial tratamiento

Sí la presión arterial es elevada, necesita  la orientación de profesionales sanitarios.

Para algunas personas son suficientes algunos cambios en el estilo de vida para controlar la presión arterial, tales como:

  • Suspender el hábito de fumar.
  • Asumir hábitos sanos de alimentación en particular la reducción del consumo de sal (procure consumir menos de 1,5 g de sal diariamente).
  • Evitar la ingesta excesiva de alcohol (limítese a un trago diario para las mujeres y 2 tragos diarios para los hombres).
  • Practicar ejercicio  regularmente (preferiblemente actividad aeróbica durante al menos 30 minutos, como mínimo 4 días de la semana).
  • Evitar en lo posible los factores causantes de estrés.

Puede contemplar seguir programas adecuados para dejar de fumar, bajar de peso y ejercitarse. Es recomendable la evaluación por nutricionista.

Para otros estas medidas son insuficientes y para lograr el control de la presión arterial requerirán de la prescripción médica de fármacos “antihipertensivos”.


¿Cuál es la causa de la hipertensión arterial?

En la mayoría de los casos (90%) no se logra identificar una causa precisa de la  presión arterial elevada, en cuyo caso se denomina hipertensión arterial esencial o de causa desconocida. En la actualidad no se puede “curar” o eliminar y por ello una vez hecho el diagnóstico, se deben adoptar  medidas a corto, medio y largo plazo.

Se incrementa la posibilidad de sufrir hipertensión arterial si:

  • Es afroamericano.
  • Es obeso.
  • Con fecuencia está estresado o ansioso.
  • Bebe demasiado alcohol.
  • Consume mucha sal.
  • Tiene antecedentes familiares de hipertensión arterial.
  • Padece diabetes.
  • Fuma.

La presión arterial aumenta su prevalencia con el envejecimiento y el riesgo dellegar a ser hipertenso a partir de  los 60 años es considerable.

En otros casos, los menos frecuentes  la presión arterial elevada es causada por una afección médica o la ingesta de algunos fármacos o substancias  y se le denomina “hipertensión arterial secundaria”. Ejemplos de ello son la enfermedad crónica renal, las alteraciones metabólicas por enfermedad de la glándula paratiroides o de las supra renales, cuando se desarrolla eclampsia en el embarazo,el estrechamiento de la arteria que suministra sangre al riñón, los medicamentos como las píldoras anticonceptivas, algunos medicamentos para resfriados,  la migraña y los antiinflamatorios.


Exámenes y pruebas médicas

El médico tendrá que medir la presión arterial varias veces antes de diagnosticarle hipertensión arterial. Es normal que la presión arterial sea distinta entre cada toma y según la hora del día.

Una vez diagnosticada la hipertensión arterial, es crucial definir si existen evidencias de daño en los órganos más propensos a ello, también llamados  “órganos diana o blanco” de la hipertensión arterial. De existir evidencias de daño en órganos, ello indica una situación de mayor riesgo y por tanto se incidirá en la importancia de iniciar de inmediato las medidas de control.

Para ello será necesario realizar inicialmente las siguientes exploraciones de rutina:

Análisis de sangre:
  • Hemoglobina y Hematocrito.
  • Niveles  de azúcar (glucemia).
  • Colesterol total, LDL Colesterol, HDL Colesterol.
  • Triglicéridos.
  • Electrolítos.
  • Acido úrico.
  • Creatinina Sérica.
Análisis de  orina:
  • Proteínas en orina
  • Microalbuminuria
Electrocardiograma

Posteriormente y particularizando para cada caso, puedan ser requeridas otras pruebas.


Mediciones de la presión arterial fuera de la consulta médica

Esto hace referencia a la medición repetida de la presión arterial, fuera del ámbito de la consulta médica. Es de resaltar que por  promedio los valores de presión arterial que resultan de mediciones hechas en el consultorio, son normalmente más altas que las tomadas fuera de la consulta.

Las  mediciones de la presión arterial realizadas fuera de la consulta médica, predicen mejor el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, que las mediciones realizadas en el consultorio médico, ya que los valores se correlacionan mejor con el deterioro de los órganos blanco.

Se establecen dos formas para su realización:

  • La medición realizada por el paciente o familiares en el ámbito del hogar.
  • La medición realizada a intervalos predeterminados durante el día y la noche por períodos de 24 a 48 horas con equipos diseñados para ello. A esto se le denomina Medición Ambulatoria de la Presión Arterial o MAPA.